Categoría: BDS Cultural y Deportivo

  • ¿Pertenece el Zinemaldia al grupo de “Progresistas excepto sobre Palestina”?

    ¿Pertenece el Zinemaldia al grupo de “Progresistas excepto sobre Palestina”?

    A LA ATENCIÓN DE LAS INSTITUCIONES INTEGRANTES DE LA SOCIEDAD FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE DE DONOSTIA – SAN SEBASTIÁN

    Acompañado de la consejera para asuntos culturales, el embajador de Israel visitó recientemente Donosti con la intención de ¨fortalecer los lazos económicos y culturales¨ entre Israel y Euskadi. Especialmente interesado en las relaciones culturales habló en Donosti con nuestros representantes sobre posible cooperación en el área de cultura y recordó en la entrevista de EITB su especial relación con Zinemaldia, afirmando que Israel es un participante veterano en el Zinemaldia.

    El área de cultura y Zinemaldia deben aclarar los acuerdos concretos de colaboración con el Representante oficial de un Estado al que Viggo Mortensen, en una entrevista publicada en el Daily Beast en septiembre del 2014, acusaba de practicar terrorismo de Estado contra civiles palestinos.

    ¿Es lógico y ético recibir al embajador de un Estado que incumple la legalidad internacional y a quien se acusa de crímenes contra la humanidad? ¿Qué asuntos tienen que tratar nuestros representantes culturales con el embajador de Israel, responsable de la promoción de la “marca Israel “, -creada por el Estado sionista para mantener una fachada democrática y utilizarla como cortina de humo que oculte sus violaciones de los Derechos Humanos-? ¿Suelen reunirse con delegaciones de otros países?

    Llevamos años denunciando, sin obtener ninguna respuesta, la ausencia de cine palestino en Zinemaldia. Sin embargo, en casi todas las ediciones nos encontramos con una programación que incluye presencia israelí. ¿Ha influido en ello la “especial relación del embajador con el Zinemaldia?

    En esta edición, por fin, encontramos películas sobre Palestina dentro del Ciclo The Act of Killing. Cine y violencia global. No obstante, no coincidimos con su inclusión en un ciclo sobre ¨conflictos armados¨, ya que la prolongada ocupación colonial de Palestina mantenida por uno de los ejércitos más poderosos del mundo nunca puede considerarse un ¨conflicto entre dos partes iguales¨.

    Tampoco nos parece justa la selección realizada, y especialmente la película israelí Morir en Jerusalén, pues la sobrerrepresentación de acciones palestinas violentas, mostrándonos atentados suicidas o lanzamiento de piedras contra tanques mientras omite la violencia que ejerce el Estado sionista, transmite una visión negativa de la población palestina, coincidiendo con el relato sionista que afirma que ésta ¨sólo sabe utilizar la violencia y no quiere la paz¨, y muestra a Israel como la ¨víctima del terrorismo palestino¨. En todas las películas seleccionadas, excepto en una, aparece un atentado suicida, a pesar de que hace años que la resistencia renunció a ellos.

    El cine tiene un impacto sobre todo visual y, aunque en algunos diálogos se denuncie la ocupación, no vemos imágenes que nos muestren los efectos de la ocupación colonial militar de Palestina, el ilegal e inhumano bloqueo de Gaza, los asesinatos extrajudiciales, las masacres y la destrucción de Gaza, los miles de personas, incluidos menores, encarceladas, las torturas, el apartheid, el robo de la tierra y del agua para los asentamientos,…

    Hubiera sido más lógico incluir a Palestina en un ciclo dedicado a víctimas de violaciones de los derechos humanos, del apartheid, del colonialismo o del racismo. Porque es evidente que no se puede llamar ¨conflicto¨ a una ocupación militar, violenta, frente a la que la población nativa intenta ejercer su legítimo derecho a defenderse mientras ¨la comunidad internacional¨ lo contempla indiferente y, contra toda lógica y sentido de la justicia, sólo parece ver y sancionar sus actos, nunca los del Estado sionista de Israel.

    ¿Por qué se acepta que un ataque suicida sea catalogado como terrorismo mientras los bombardeos de Israel o los asesinatos selectivos, se presentan como un ejercicio de legítima defensa?

    Si realmente el Zinemaldia quiere contribuir a ayudar al ¨análisis de situaciones de violencia¨, debería escuchar y dar voz a las víctimas en lugar de al representante de la potencia ocupante.

    También podría ampliar su información a través de otros israelíes, como el historiador Illan Pappe, quien afirma ¨No estamos en presencia de un conflicto entre dos movimientos nacionales que luchan por el mismo pedazo de tierra. Se trata de la lucha del movimiento colonialista de asentamiento que llegó a fines del siglo XIX a Palestina y todavía intenta hoy colonizarla haciéndose con la mayor parte de la tierra con la menor cantidad de población nativa posible. Y la lucha de la población nativa es una lucha anticolonialista¨. Y añade: ¨El apartheid sudafricano era una sociedad racista. Israel es una sociedad racista… En muchos aspectos, lo que Israel está haciendo es mucho peor que lo que hizo Sudáfrica. Esto ha sido reconocido por líderes sudafricanos y por muchas personas de conciencia en todo el mundo. Así que ¿por qué no recibimos el mismo tipo de condena internacional, siendo Israel un Estado delincuente, como en el caso de Sudáfrica?¨

    Creemos que hay suficientes razones para oponernos a la cooperación cultural con Israel pues, como explica Anna Baltzer, judía norteamericana ¨La no cooperación con Estados canallas no debería ser vista como una opción, sino como una obligación de aplicación inmediata por parte de gobiernos locales y municipales, tal como establece el derecho internacional… La campaña BDS ofrece un modelo eficaz para ejercer una presión global sobre Israel, exigiendo que ponga fin a sus violaciones de los derechos palestinos y del derecho internacional¨.

    En apoyo de esta campaña solicitamos la retirada del zinemaldia del documental israelí Morir en Jerusalén, financiado por el nuevo fondo de Cine y Televisión israelí, ya que contribuye especialmente a reforzar la falsa imagen de Israel como victima que busca la paz mientras la población palestina “sólo sabe utilizar la violencia y no quiere la paz¨.

    Atentamente

    PALESTINAREKIKO ELKARTASUN TALDEA
    RESCOP (Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina)

  • Santana: no diviertas al apartheid

    Santana: no diviertas al apartheid

    Llamamiento a Carlos Santana: no diviertas al apartheid, cancela tu concierto en Tel Aviv

     

    «Al igual que durante el apartheid de Sudáfrica dijimos que no estaba bien

    que los artistas internacionales actuaran en una sociedad

    fundada sobre leyes discriminatorias y exclusividad racial,

    estaría mal que la Ópera de Ciudad del Cabo actuara en Israel».

    Desmond Tutu (26/10/2010)

    Por favor, firma esta petición para que Carlos Santana cancele su próximo concierto en Tel Aviv.

    Jerusalén ocupada, 12 de abril de 2016

    Querido Carlos Santana:

    La Campaña Palestina por el Boicot Académico y Cultural a Israel (PACBI) te pide que canceles tu concierto previsto para el 30 de julio de 2016 en Tel Aviv. Te pedimos que respetes nuestra línea de piquete y te sumes a miles de artistas de todo el mundo que han rehusado actuar en Israel mientras este país continúe negando los derechos humanos al pueblo palestino, en violación del derecho internacional.

    La sociedad palestina ha llamado a las y los artistas internacionales a apoyar el boicot cultural a Israel, al igual que rechazaron entretener al apartheid de Sudáfrica, en solidaridad con la lucha de un pueblo oprimido por libertad, justicia e igualdad. A medida que el aislamiento a Israel crece en todo el mundo, cada vez menos artistas desean estar asociados a su régimen de ocupación, colonización y apartheid.

    Como figura pública, tú has usado tu influencia para promover causas sociales y derechos civiles, incluyendo los derechos de la niñez. Tus fans en todo el mundo te admiran no sólo como un virtuoso distinguido en el mundo de la música, sino también por tu compromiso con las causas sociales; en particular, tu rol en la creación de la Fundación Milagro en 1998, una organización que “beneficia a niñas y niños vulnerables y desfavorecidos en todo el mundo”. ¿Cómo puede este loable compromiso con los derechos humanos conciliarse con actuar en un estado que está continuamente violando esos derechos?

    Israel utiliza las actuaciones de artistas internacionales como un sello de aprobación a sus crímenes y para distraer la atención mundial sobre el sufrimiento palestino. Independientemente de tus intenciones, tu actuación en Tel Aviv será usada por la máquina de propaganda de Israel para encubrir sus crímenes contra la población palestina en general y contra las niñas y niños en particular, incluyendo sus derechos fundamentales e inalienables a la educación, la salud, la libertad de movimiento y, con frecuencia, a la vida misma.

    La sección palestina de Defensa de los Niños Internacional (DCI) ha documentado el largo historial de crímenes de Israel contra la niñez palestina, incluyendo el maltrato rampante y la tortura a los niños prisioneros.

    Sólo en 2014, con el brutal ataque sobre Gaza, las fuerzas militares israelíes mataron a cientos de niñas y niños palestinos, según datos de la ONU. Eso llevó a Leila Zerrougui, la Representante Especial del Secretario General para Niñas y Niños en Conflictos Armados, a recomendar que se incluyera al ejército de Israel en la lista de fuerzas armadas responsables de asesinar y mutilar a niños y niñas.

    Los niveles de incitación por parte de gobernantes y colonos ilegales contra la población palestina han alcanzado niveles sin precedentes en la sociedad israelí. Casi diariamente, jóvenes palestinas y palestinos son asesinados en ejecuciones extrajudiciales que han sido condenadas por Amnistía Internacional y otras organizaciones de derechos humanos. Los tribunales militares israelíes mantienen actualmente a 406 niños y niñas en prisión, y a 670 prisioneros en detención administrativa –indefinidamente sin cargo ni juicio- y sujetos a torturas y malos tratos.

    Según una encuesta reciente, el 48 por ciento de los israelíes aprueban la expulsión de la población palestina, y el 79 por ciento está de acuerdo en que las personas israelíes merecen tener más derechos que las palestinas. Estas estadísticas no son irrelevantes, pues la población palestina es el primer blanco del creciente fanatismo imperante en Israel, instigado desde los más altos niveles del gobierno.

    En tu página de Facebook mencionas que tu concierto será “para cualquiera que quiera asistir”. Pero la inmensa mayoría del pueblo palestino son personas refugiadas a quienes hasta el día de hoy se les niega el derecho de regresar a sus hogares. Apenas a minutos del lugar de tu concierto, casi dos millones de personas palestinas están bajo un bloqueo ilegal e inhumano en la Franja de Gaza, sin que se les permita siquiera reconstruir las viviendas que Israel les destruyó durante su última masacre de 2014.

    En Cisjordania la población palestina también vive detrás de un Muro que fue declarado ilegal en 2004 por la Corte Internacional de Justicia, y que es utilizado para aislar a sus comunidades entre sí y apropiarse de sus tierras para Israel. Cientos de checkpoints y otros obstáculos les impiden la libertad de movimiento, incluso dentro de Cisjordania. A su vez, las personas palestinas con ciudadanía israelí están sujetas a más de 50 leyes que les discriminan directamente por su origen étnico.

    La donación de lo recaudado en tu concierto a Médicos sin Fronteras no lo hace menos cuestionable. Es equivalente a haber actuado en la Sudáfrica del apartheid en los Ochenta (contra la voluntad de la inmensa mayoría de la población allí oprimida) y haber donado lo recaudado a una obra social. Aunque estamos de acuerdo en que se done a esta importante organización, no puede hacerse a expensas de contribuir a encubrir las escandalosas violaciones de Israel a los derechos palestinos.

    Apelamos a tus principios y tu solidaridad para pedirte que no socaves nuestra resistencia no violenta a la opresión de Israel. Te exhortamos a colocarte en el lado correcto de la historia, tal como hiciste durante el apartheid en Sudáfrica.

    Sinceramente,

    PACBI

    Publicado el 2 de mayo de 2016 en el sitio oficial de PACBI.
    Traducción: ML.

  • Almodóvar: No permitas que tu arte blanquee los crímenes de guerra y el Apartheid israelíes

    Almodóvar: No permitas que tu arte blanquee los crímenes de guerra y el Apartheid israelíes

    Querido Pedro Almodóvar.

    La Campaña Palestina por el Boicot Académico y Cultural a Israel (PACBI) te pide que retires tu película “Julieta” de la velada inaugural del llamado Jerusalem Film Festival, un festival israelí claramente cómplice que tendrá lugar del día 7 al 17 de Julio de 2016. La absoluta mayoría de la sociedad civil palestina, incluyendo a cineastas y artistas, han hecho un llamamiento por el boicot cultural de las instituciones israelíes cómplices hasta que Israel respete los derechos del pueblo palestino reconocidos por el Derecho internacional.

    El Jerusalem Film Festiva está profundamente implicado en el régimen israelí de opresión y denegación de los derechos de la población palestina. El festival está patrocinado, entre otras instituciones, por la Jerusalem Foundation, Jerusalem Development Authority, el Ministerio de Cultura Israelí y la Israeli Antiquities Authority. Todas ellas juegan un papel activo en violaciones de Derecho internacional y crímenes de guerra contra las palestinas y los palestinos.

    Durante la masacre perpetrada por Israel en Gaza en 2014, tu nombre se encontraba entre el colectivo de cientos de artistas en España que publicaron una carta condenando los crímenes de guerra de Israel. En la carta se leía lo siguiente: “A los palestinos se les derriban casas, se les niega el agua, la luz, el paso a los hospitales, a las escuelas, a los huertos, mientras la Comunidad Internacional lo permite”. ¿Acaso Israel ha cesado de cometer estos crímenes de guerra para merecer tu participación en uno de sus principales eventos de propaganda, como es el Jerusalem Film Festival?

    Jerusalem Foundation, uno de los principales patrocinadores del festival, contribuye con el grupo extremista de colonos israelíes Elad, para apropiarse y blanquear la herencia cultural palestina en el barrio de Silwan, situado en Jerusalén Oriental ocupada, la llamada Ciudad de David. Las excavaciones y la consecuente “Judaización” de Jerusalén han sido incluso condenadas por la UNESCO.

    Israeli Antiquities Authority, otro de los patrocinadores del festival que tiene de forma ilegal su sede en la Jerusalén Oriental ocupada, ha jugado un papel decisivo en el crimen de saqueo de arqueología palestina, como los Pergaminos del Mar Muerto.

    Jerusalem Development Authority (JDA) ha expropiado ilegalmente territorios palestinos en Jerusalén Oriental ocupada para el desarrollo de parques Bíblicos. Cientos de personas palestinas han sido desplazadas o están en riesgo de ser forzadas a irse fuera de sus casas para hacer espacio para esos parques, lo que constituye una violación de los Convenios de Ginebra. La JDA también es un actor determinante en la construcción de 1.400 viviendas en el asentamiento israelí ilegal de Gilo y en otras construcciones de colonias.

    La actual Ministra de Cultura israelí, Miri Regev, es responsable de incitamiento al racismo por comparar a solicitantes de asilo de África en Israel con “un cáncer”. Actualmente está presionando para aprobar una legislación que quitaría la financiación a actividades culturales con las que el gobierno israelí no esté de acuerdo, particularmente, para reducir la financiación a artistas palestinos y palestinas, que son ciudadanos y ciudadanas de segunda clase en Israel.

    Otro de los principales patrocinadores del Jerusalem Film Festival, es el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí. Un antiguo director general adjunto de dicho ministerio, Nissim Ben Sheetrit, explicaba en el lanzamiento de la campaña de Marca Israel en 2005: “Concebimos la cultura como una de las principales herramientas de hasbara [propaganda] y yo no hago diferencias entre hasbara y cultura.

    PACBI sostiene que la financiación por parte de instituciones estatales israelíes de festivales de cine internacionales es un elemento clave en los esfuerzos por cambiar su imagen y encubrir un régimen de apartheid, ocupación y colonialismo contra el pueblo palestino, así como un intento descarado de blanquear la continua represión contra la población palestina incluyendo el asedio de 1,8 millones de palestinos y palestinas en Gaza y los castigos colectivos aplicados contra el pueblo palestino a diario.

    Te pedimos que te abstengas de presentar tu película en este festival israelí cómplice, siguiendo el ejemplo del cineasta de prestigio Ken Loach y otros cientos de figuras de la cultura a lo largo del mundo que han declarado que rechazarán cualquier invitación a festivales israelíes como reconocimiento del llamamiento palestino al boicot.

    En 2003, cuando ganaste tu bien merecido Oscar, cautivaste los corazones de millones de personas a lo largo del mundo cuando declaraste: ‘Dedico este premio a aquellas personas que alzan su voz a favor de la paz, los derechos humanos, la democracia y la legalidad internacional”. Como miembros del mayor movimiento global no violento y liderado por la sociedad palestina global por la libertad, justicia e igualdad para el pueblo palestino, esperamos que no ayudes a Israel a reprimir nuestras voces por aplicar consistentemente la legalidad internacional, de manera que podamos conseguir nuestros derechos humanos y una paz justa.

    Atentamente,
    PACBI

     

    Publicado en inglés en: pacbi.org el 05/07/2016

    [emailpetition id=»2″]

  • Carta a Almodóvar – Comités de Resistencia Popular Palestina

    Carta a Almodóvar – Comités de Resistencia Popular Palestina

    Estimado Pedro,

    Te escribimos desde los Comités Populares de Resistencia de Palestina. Somos un movimiento de resistencia no violenta que se opone a las políticas colonizadoras y expansionistas del Gobierno de Israel y a su régimen de apartheid y de vulneración sistemática de derechos contra nuestro pueblo.

    Hemos visto que el próximo 7 de julio inauguras con tu última película “Julieta” el Festival Internacional de Cine de Jerusalén.

    Será una pena que millones de palestinos y palestinas de Cisjordania y la Franja de Gaza no podamos estar allí para verla. Tampoco podrán asistir las más de 6 millones de personas palestinas refugiadas dispersas por varios rincones del planeta: Jordania, Líbano, Estados Unidos, España, Siria… El pasado 20 de junio se conmemoraba el Día Internacional de las personas refugiadas, ¿sabes que la población refugiada palestina es la más numerosa del planeta? Más de 5 millones de personas que se han visto obligadas a abandonar sus hogares, millones de personas que se han visto obligadas a buscar cobijo en otros lugares del mundo y a quienes se les deniega el derecho al retorno. Una pena, no podrán disfrutar de tu película.

    Todas aquellas personas palestinas que vivimos en Cisjordania, bajo un brutal régimen de ocupación militar que dura ya más de 49 años tampoco podremos hacerlo, porque Israel ha construido un Muro de más de 700 km de largo que limita nuestra libertad de movimiento. No podremos hacerlo porque más de 500 puntos de control impiden que accedan a Jerusalén para trabajar, estudiar, ir al médico o visitar a sus familias. Por no hablar de quienes viven en la Franja de Gaza, una de las zonas más pobladas del planeta, bloqueada por tierra, mar y aire desde hace casi 10 años por Israel. Al igual que aquel título de una película tuya, nosotros nos preguntamos: ¿Qué hemos hecho nosotros para merecer esto?

    La comunidad palestina que vive en Israel sí podrá asistir, aunque su arte y su cultura lamentablemente no estarán representadas en el festival. Las personas palestinas residentes en Israel son tratadas como una suerte de ciudadanía de segunda clase ¿Sabes que a día de hoy hay más de 50 leyes que discriminan de manera directa a la población palestina de Israel? De esas 50, hay al menos 6 que coartan, reprimen y vulneran sus derechos culturales y lingüísticos. Es más, aquellos palestinos y palestinas que viven en Jerusalén, ni siquiera podrán votar en las elecciones generales para cambiar estas políticas, porque como residentes permanentes de la ciudad, no son considerados ciudadanos/as y no tienen derecho al voto en las elecciones generales.

    Puede que todo esto te resulte familiar, que todo esto te recuerda a una situación ya pasada pero no tan lejana ¿recuerdas a la Sudáfrica del Apartheid? Cada vez son más las voces que hablan del Apartheid en Palestina. Desde académicos hasta defensores y defensoras de los derechos humanos. Activistas, artistas, gentes del mundo del cine y la cultura e incluso personas que, como Desmond Tutú, sufrieron el Apartheid en sus propias carnes.

    Inspirada en la campaña de boicot que acabó con el apartheid sudafricano, en el espíritu de la solidaridad internacional, consistencia moral y resistencia a la injusticia y opresión, nace en 2005 la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) a Israel. En el seno de la sociedad civil palestina se hace un llamamiento a todas las personas de conciencia para que se sumen a su lucha por la paz y la justicia, recogiendo sus demandas en estos puntos:

    1. El fin de la ocupación de Cisjordania, Jerusalén Este y Franja de Gaza, territorios ocupados ilegalmente por Israel en 1967.
    2. El derecho al retorno de los millones de refugiados y refugiadas palestinas que no pueden volver a Palestina.
    3. El reconocimiento de la igualdad de la ciudadanía árabe-palestina dentro de Israel.

    La mayoría de las instituciones académicas y culturales israelíes y gran parte de sus intelectuales, artistas y académicos han contribuido, directa o indirectamente, a justificar, ocultar o minimizar la gravedad de las violaciones del derecho internacional por el Estado israelí. Han distraído, a menudo inconscientemente, la atención del público y de los medios de comunicación, de las políticas de ocupación, limpieza étnica y Apartheid de Israel.

    Uno de los instrumentos más importantes de la propaganda sionista es el programa de promoción cultural “Marca Israel”, a través del cual los ministerios israelíes de Exteriores y de Cultura utilizan la cultura como cortina de humo para hacernos olvidar los crímenes de guerra cometidos por su Ejército que cíclicamente llegan a nuestros televisores.

    Muestra de la subordinación de la cultura a estos fines propagandísticos, el exdirector adjunto del ministerio israelí de Asuntos Exteriores, Nissim Ben Shitrit, declaró abiertamente en un periódico israelí:
    “Vemos la cultura y la Hasbara (nombre que el gobierno israelí da a su propaganda) como herramientas de propaganda de primer orden. No diferencio cultura de Hasbara”.

    En este contexto, el boicot cultural consiste en confrontar la manipulación de la opinión pública y normalización del Apartheid israelí a través de la cultura. Es por ello que te pedimos que te sumes a la justicia y a la solidaridad, que te sumes a la campaña de BDS y que canceles tu participación en el Festival de Cine Internacional de Jerusalén.

    Tú silencio es cómplice, te necesitamos, necesitamos tu voz.

    Boicot a Israel.

    Comités de Resistencia Popular Palestina
    (Popular Struggle Coordination Committee)

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  • Respuesta a Almodóvar – la cultura forma parte de la normalización

    Respuesta a Almodóvar – la cultura forma parte de la normalización

    Agradecemos vuestra respuesta, pero no compartimos la visión, que Israel promociona, de la cultura como una burbuja, un ente aislado que flota en el espacio, neutral, apolítico, sin ninguna relación con la sociedad dentro de la cual se desarrolla. Son personas concretas, con sus opiniones, sus gustos, sus principios, sus objetivos, sus intereses, su ética, quienes crean la cultura. Los eventos culturales no tienen lugar en el vacío, sino en un determinado espacio y dentro de un determinado contexto que hay que tener en cuenta.

    El festival de Jerusalén se celebra dentro de una burbuja, como si no pasara nada a su alrededor, cuando Jerusalén Este está ocupado militarmente y la población palestina sufre una limpieza étnica permanente y progresiva y uno de los sistemas de Apartheid urbano más crueles del mundo.

    Israel no es un país normal ni democrático y la cultura ha estado siempre al servicio de su política, dedicando importantes recursos a conseguir un doble objetivo: destruir sistemáticamente y de forma planificada las raíces culturales palestinas, impidiendo su desarrollo, y sustituirlas por la recién creada multicultural y cosmopolita cultura israelí. Ésta se utiliza para legitimar a Israel ante el resto del mundo, blanqueando su imagen, creando y difundiendo, especialmente a través del cine, una imagen positiva de sí mismo alejada de los crímenes que habitualmente comete, y añadiendo una deshumanización de los palestinos mostrándolos como violentos, atrasados y terroristas.

    Para su difusión, creó la “Marca Israel“, una campaña de relaciones públicas diseñada para crear una brillante –pero falsa –, imagen democrática, cosmopolita y multicultural de Israel, muy útil para ocultar la ocupación ilegal de Palestina, las violaciones de la legalidad internacional y los crímenes de guerra que Israel comete con total impunidad.

    Impunidad total gracias a que la comunidad internacional no cumple con su obligación de impedir y sancionar sus crímenes y, en su lugar, trata a Israel como si fuera un estado occidental normal, europeo. Y ésta es la base del llamamiento al boicot. Para Hessel, coautor de la Declaración Universal de los DDHH, “la campaña del BDS representa el modo más prometedor de superar el fracaso de los gobiernos del mundo para hacer frente a la intransigencia de Israel y su comportamiento fuera de la ley”.

    Como afirma Illan Pappé, historiador israelí, no es posible separar ambas caras de Israel. El enfoque de la cultura y la vida académica israelí como entidades diferentes del ejército, la ocupación y la destrucción, proporciona inmunidad a una de las mayores atrocidades de nuestro tiempo. Israel utiliza la cultura como propaganda para intentar proyectar una imagen normalizada: no participar en su lavado de imagen implica posicionarse del lado correcto de la historia, de los derechos humanos.

    No participar en su lavado de imagen implica la retirada de la película JULIETA del festival de Cine de Jerusalén.

    Ante la injusticia y el abuso es imposible pretender ser neutrales, hay que elegir entre apoyar a la población palestina o a la potencia ocupante.

    Muchos representantes del mundo de la cultura comparten esta visión y actúan en consecuencia.

    Conscientes de las intenciones de las autoridades israelíes de lavar sus crímenes a través de la cultura, personalidades del mundo del arte han renunciado a los supuestos honores del estado israelí o han cancelado sus actuaciones en Israel, como medio de presión para acabar con este régimen colonial. Pensamos que como artistas, tenemos la obligación de revelar al público lo que los opresores intentan mantener oculto, renunciar a que nos hagan cómplices de sus violaciones y reclamar alto y fuerte, “Justicia, Libertad y Dignidad” para los oprimidos.

    Stephane Hessel, Roger Waters, Ken Loach, John Berger, Luis García Montero, Alice Walker, Breyten Breytenbach, Paul Laverty.

    “The Yes Men” retiraron su película “The Yes Men fix the world”, ganadora del Festival de Sundance, del Festival de cine de Jerusalén. En su carta explicaban los motivos que les habían llevado a tomar aquella decisión: “Pese a nuestro sentimientos, no podemos olvidarnos de nuestra tarea como activistas. En la década de los 80 tuvo lugar una convocatoria desde Sudáfrica a los artistas de todo el mundo para boicotear el régimen de Apartheid. Hoy en día hay una convocatoria clara de la sociedad civil palestina al Boicot a Israel. Nuestra posición es responder a ella como directores de cine y como activistas colaborando así en la presión al gobierno de Israel para que cumpla con el derecho internacional”. El director de cine canadiense John Greyson, retiró una película, magnífica, llamada Fig Trees, del festival de cine gay y lésbico de Tel Aviv. Directores de cine como Mira Nair, J.l. Godard, Mikel Leigth, Ken Loach, también optaron por no apoyar a Israel.

    El director de cine ken Loach tras recibir la palma de oro de Cannes, hacía un llamamiento de nuevo al boicot a Israel.

    Y explicaba en una entrevista las razones de su apoyo al boicot cultural:

    ¨Antes que nada somos seres humanos. Cuando te ves confrontado por tales crímenes tienes que responder como ser humano, con independencia de que seas un artista, un VIP o lo que sea. En primer lugar tienes que reaccionar y hacer lo que esté en tu mano para que otra gente se entere de esta situación. El boicot es una táctica. Resulta efectivo contra Israel porque Israel se considera un faro cultural, por lo que es muy susceptible a un boicot cultural¨.

    ¨Existe opresión en muchos lugares del mundo, pero hay una serie de factores que hacen que el de Israel-Palestina sea un conflicto especial. Lo primero, que Israel se presenta ante el mundo como una democracia. Un país como cualquier otro país occidental. Y lo hace mientras sigue cometiendo crímenes contra la humanidad. También es apoyado militar y financieramente por Europa y EE.UU. Así que hay una hipocresía enorme; estamos apoyando a un país que pretende ser una democracia, lo estamos apoyando en todos los sentidos, y siguen cometiendo crímenes contra la humanidad¨.

    Para Naomi klein, ¨el gobierno israelí utiliza abiertamente la cultura como herramienta militar. Aunque las autoridades israelíes creen que están ganando la guerra real por el territorio, también sienten que el país sufre porque casi todo lo que el mundo oye de la región en las noticias es sobre el conflicto: la militarización, la anarquía, la ocupación y Gaza.

    Así que el Ministerio de Asuntos Exteriores puso en marcha una campaña llamada marca Israel, que incluye el uso de la cultura – películas, libros, artes, turismo y academia – para crear todo tipo de alianzas entre los países occidentales y el Estado de Israel, y para promover la imagen de un país normal y feliz, en lugar de una potencia ocupante agresora. Tenemos que entender que se trata de una estrategia estatal de cooptación, para hacer una brutal ocupación más aceptable.

    Son las dos caras de una misma moneda: la burbuja de la normalidad, la brutalidad del confinamiento. Así pues, no es un acto políticamente neutral participar de la burbuja.

    Esto no es un boicot a los israelíes. Es un boicot al fingimiento de que todo es normal en Israel, porque es para esto para lo que invitan a los productores culturales.

    Cuando escritores y artistas dejen de participar en la estrategia del gobierno israelí de utilizar la cultura para ocultar lo que hay del otro lado del muro de hormigón, los israelíes puede llegar a la conclusión de que dicho muro es una rémora y decidan acabar con él¨.

    Más de 1000 artistas británicos se han adherido al boicot en 2015, afirmando que «las guerras de Israel se luchan en el frente cultural también. Su ejército se dirige y ataca las instituciones culturales palestinas e impide la libre circulación de trabajadores de la cultura«.

    Sinéad O’Connor canceló su concierto en Israel. Y comentó que los promotores de conciertos están ofreciendo enormes sumas a los músicos dispuestos a ignorar el llamamiento palestino de boicot, desinversión y sanciones (BDS) contra Israel.

    El músico británico Nigel Kennedy, defiende el boicot cultural, Grace Lee Boggs y Danny Glover se oponen a la proyección de su película en Tel Aviv.

    Estos nombres son una pequeña muestra de quienes utilizan su nombre o su prestigio para, como afirma Illan Pappe, historiador israelí, indicarnos que las personas decentes de este mundo no pueden apoyar lo que hace y significa Israel. No saben si su acción producirá un cambio inmediato ni si tendrán la suerte de ver el cambio en el lapso de sus vidas. Pero en su propio libro personal de quiénes son y de qué hicieron en sus vidas, y ante el severo ojo de la valoración histórica se les incluirá junto con todos aquellos que no permanecieron indiferentes cuando la inhumanidad bramaba disfrazada de democracia en sus propios países o en cualquier otro lugar.

    ¨Los ciudadanos de este país, especialmente los famosos, que continúan difundiendo, con bastante frecuencia por desconocimiento o por razones bastante más siniestras, la fábula de Israel como una sociedad culta occidental o como “la única democracia en Oriente Medio” no sólo están equivocados en relación a los hechos, proporcionan inmunidad a una de las mayores atrocidades de nuestro tiempo. Algunos de ellos nos piden que dejemos la cultura fuera de nuestras acciones políticas. Este enfoque de la cultura y la vida académica israelí como entidades diferentes del ejército, la ocupación y la destrucción es moralmente corrupta y lógicamente caduca. La historia no vio con buenos ojos a los directores de cine que colaboraron con el senador estadounidense Joseph McCarthy en los años cincuenta o apoyaron el apartheid. Adoptará una actitud similar con aquellos que ahora callan acerca de Palestina¨.

    Por otro lado, como nos recuerda Rafeef Ziadah, ¨hay quien se opone al boicot cultural a Israel por considerarlo un ataque a la libertad de expresión, pero la alternativa es la complicidad en el uso de la cultura que potencia el apartheid, así como en la privación de la libertad de expresión para las y los palestinos.

    Nunca hemos oído a estos defensores de la libertad de expresión denunciar el grave, profundo y continuado boicot cultural que sufre la población palestina¨.

    En julio del 2014 Almodóvar fue uno de los primeros firmantes del manifiesto de un centenar de actor@s, director@s, dramaturg@s y escritor@s del Estado español denunciando el genocidio palestino.

    Es decir, representantes del mundo de la cultura aparecían públicamente en defensa de las víctimas, con una acción valiente y coherente que contradice vuestra afirmación sobre la “neutralidad” de la cultura y difícilmente concuerda con que, dos años más tarde, a pesar del aumento de las agresiones de Israel y el agravamiento de la situación critica de Gaza y del ilegal e inhumano bloqueo, os prestéis a colaborar con el lavado de imagen de Israel manteniendo la proyección de vuestra película en el festival de cine de Jerusalén.

    Un saludo

    RESCOP

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  • Carta abierta a Almodóvar: no presentéis Julieta en Israel

    Carta abierta a Almodóvar: no presentéis Julieta en Israel

    Estimados Agustín y Pedro Almodóvar:

    Nos hemos enterado por medio de amigos y amigas palestinas de la ciudad ocupada de Jerusalén que vuestra película ‘Julieta’ será proyectada en el festival de cine de Jerusalén, promovido y patrocinado entre otros por el Estado de Israel.

    Como sabéis, parte de la ciudad de Jerusalén está ocupada militarmente por Israel, así como el resto de Cisjordania o Gaza. Esta anexión unilateral por parte de Israel incumple la legislación internacional, las Convenciones de Ginebra, desoye el dictamen de la Corte Internacional sobre el Muro que Israel ha construido dentro de Cisjordania y mantiene presos a miles de personas palestinas. El asedio de Gaza por tierra, mar y aire, del que os hicisteis eco en el último bombardeo masivo a su población, continúa. Sigue.

    La colonización continúa. Las expropiaciones de tierras y propiedades a las personas palestinas, incluidas las que habitan en la propia ciudad de Jerusalén, que los cónsules europeos ratifican cada año, por parte de las autoridades sionistas es un hecho cotidiano que goza de buena salud, entre otras cosas por la complicidad de los gobiernos y del conjunto de la comunidad internacional. Sólo durante los 4 primeros meses de 2016 ya se ha superado el número total de demoliciones del año anterior.

    También, la ocupación de Palestina, o el drama de las personas refugiadas palestinas, ahora también las que se encuentran en Siria, se fortalece cuando Israel promueve la ‘normalización’. Intenta mostrar que es un estado ‘normal’, con sus problemillas. Pero la ocupación de un territorio y el maltrato de sus habitantes, el régimen de apartheid promovido por el Gobierno de Israel no es normal, ni legal. La población palestina rechaza la ocupación. Se rebela ante la misma. No puede existir paz, mientras haya ocupación y se mantenga el apartheid y estos sean consentidos internacionalmente y obviados por personas que hacen el juego a los sionistas de la normalización.

    Por todo ello, si defendéis la paz justa, si rechazáis la ocupación y el apartheid, si promovéis una convivencia pacífica con derechos, contraria al sometimiento de la fuerza, y apoyáis la causa palestina de autodeterminación y que Jerusalén sea su capital, os pedimos que rechacéis el ir y exponer vuestras películas en el Jerusalem Film Festival.

    Esta lucha cultural, que recoge el testigo de la lucha contra la Sudáfrica supremacista blanca, sabemos que tiene un coste. Pero también un paso acorde a la ética y a la moral. No estaréis solos, otros ya han empezado el camino. Stephen Hawking, el astrofísico británico, rechazó ‘honores’ ligados a los patrocinadores y ayudantes de la normalización de la ocupación. Otros académicos como el israelí Ilan Pappé, artistas y personas de la cultura lo han hecho, como el director Ken Loach o compañeros y compañeras tuyas como Alberto San Juan o Rosa María Sardá. Pedro, en 2014 subscribiste estas palabras:

    “A los palestinos se les derriban casas, se les niega el agua, la luz, el paso a los hospitales,

    a las escuelas, a los huertos, mientras la Comunidad Internacional lo permite”.

    En vuestra responsabilidad está escoger en qué lado queréis estar. La población palestina os lo agradecerán más que muchas declaraciones de apoyo a la paz y otras frases huecas que no tienen trascendencia, ni hechos que los avalen.

    Rechazad cualquier participación con este Israel ocupante, no seáis cómplices del apartheid.

    Un saludo internacionalista

    RESCOP

     

    [emailpetition id=»2″]

    Julieta
    Carta abierta a Pedro y Agustín Almodóvar: ¡no seáis cómplices con el apartheid israelí!
  • Boicot al Orgullo de Tel Aviv 2016: #BoycottTLVPride

    Boicot al Orgullo de Tel Aviv 2016: #BoycottTLVPride

    El grupo Pinkwatching Israel, un movimiento global queer de BDS que denuncia el lavado rosa que intenta Israel para ocultar su verdadera cara, lanza su nueva campaña «Boicot al Orgullo de Tel Aviv» con una serie de vídeos: #BoycottTLVPride.

    La ciudad de Tel Aviv es conocida como uno de los «mejores destinos gay». Sin embargo, los folletos del Orgullo Gay olvidan mencionar que también está a solo una hora de la prisión más grande del mundo, Gaza, y que está construida sobre tierra robada. Olvidan mencionar también que los soldados gay con los que bailarás en la marcha del orgullo registran, arrestan y asesinan a personas palestinas diariamente. Tras tu día de orgullo, algunos de los operadores turísticos te llevarán a Belén o al Mar Muerto, sin contarte que viajarás a través de los Territorios Palestinos Ocupados, o que el vino que beberán en los Altos del Golán viene de negocios que han sido declarados ilegales bajo la Legislación Internacional.

    Entonces, ¿por qué estás orgulloso/a de Tel Aviv? Quizás Tel Aviv tenga una vida nocturna vibrante, eróticos hombres gays y bonitas playas; pero Israel tiene también una ocupación ilegal, restringe la libertad de movimiento de toda persona palestina por el simple hecho de ser palestina, y utiliza el dinero de tu visita turística para su siguiente invasión a Gaza o para demoler otra casa en Jerusalén Este, tras lo que dirá «pero mira, ¡tenemos derechos LGTB!». Bajo las bonitas playas se esconde una verdad distinta: ¡Israel no respeta los derechos humanos!

    Sé consciente de lo que estás orgullosa/o. Israel patrocina el Orgullo de Tel Aviv de 2016 con más de 4 millones de dólares. Incluso intenta atraerte con campañas discutiblemente homófobas. Su objetivo es vender Israel como uno de los mejores destinos para el turismo gay, porque piensa que a los y las turistas LGTB+ no les importan las otras violaciones de derechos humanos que comete. Increíble, ¿verdad? No solo Israel quiere hacerse con más dinero en Tel Aviv, además quiere tu apoyo político para su ocupación de los Territorios Palestinos y su violación de los derechos humanos palestinos. Y si no puede conseguir tu apoyo político explícito, se limitará a usar tu presencia allí para tapar sus crímenes de guerra.

    Israel no solo quiere el dinero que trae el turismo gay, también quiere convertir a «cada turista extranjero en un embajador» de Israel. Su discurso consiste en repetir: «mira qué buenos somos con nuestros derechos LGTB». Lo que a veces te hace olvidar que en realidad te encuentras en una zona de guerra, donde la libertad se reserva exclusivamente para israelíes y turistas gay internacionales.

    No hay ningún erotismo en ligar en una zona de guerra.
    No hay ningún derecho LGTB que celebrar si no incluye derechos e igualdad para todo el mundo.
    No hay ningún orgullo en ser usada/o por el Estado de Israel para su maquinaria propagandística.

    #BoycottTLVPride hasta que Israel:

    1. Ponga fin a su ocupación de las tierras palestinas ocupadas en 1967 y desmantele el Muro del Apartheid.
    2. Reconozca los derechos y la igualdad de las personas árabes palestinas ciudadanas de Israel.
    3. Respete, proteja y promueva el derecho al retorno de las personas palestinas refugiadas a sus casas y propiedades, como estipula la Resolución 194 de Naciones Unidas.

    ¡Boicot el Orgullo de Tel Aviv! ¡Boycott TLV Pride!

    Más vídeos de la campaña de boicot al Orgullo de Tel Aviv

    Para activar los subtítulos en castellano, haz clic en el icono correspondiente que aparece al reproducir el vídeo abajo a la derecha.

  • Notice to Miguel Poveda and Luz Casal

    Notice to Miguel Poveda and Luz Casal

    To Miguel Poveda y Luz Casal.

    We are writing you on behalf of the Solidarity Network against the Occupation of Palestine (RESCOP). A network formed up by more than 40 NGOs, associations and committees of solidarity with the Palestinian people, to kindly ask you not to perform in Israel.

    We want to convey our dismay and disappointment when we learnt that you were going to sing in the Méditérranée Festival of Ashdod. This city and military base is very close to Gaza, a small strip of territory in which 2 million people, including thousands of children traumatized by the Israel’s continuous aggressions, survive an inhuman and illegal blockade. During the last 10 years Palestinian´s from the Gaza Strip have suffered six military attacks, the last in July 2014, in which more than 500 Palestinian children were killed by Israel during 52 days of bombing all over the Gaza Strip, considered the largest concentration camp world.

    We struggle to understand how someone who can not stand injustice and demonstrates empathy and support for multiple causes, such as asking for helping for children in Ecuador after the earthquake or denounced the situation of the refugees, has agreed to act in Israel.

    Perhaps it is because, as Roger Waters told Caetano Veloso when he asked him to cancel his concert in Tel Aviv, you’re also seeing Israeli policies with rose-colored glasses. Maybe your sources of information support Israel and consider the Palestinian population as terrorists. Perhaps you may not know that nearly 5 million Palestinian refugees, from 67 years ago, barely survive in refugee camps because Israel denied the right to return to their land, from which they were expelled from. Or that Gaza has also been devastated, not by an earthquake, but by the army of Israel, which also maintained the blockade and prevents reconstruction.

    While many blockade and bombing of Gaza supporters will enjoy your show in a Mediterranean festival, in where Palestinians cannot go and neither Palestinian music will be played, meanwhile, Palestinians in Gaza will be trying to survive in the rubble, sewage water and pollution, with no shelter or even electricity, without the minimum necessary. You can easily check this information by visiting Gaza before your performance in Ashdod. As Roger Waters told in his letter to Caetano, “go and see for yourself, you don´t need to use your imagination. The reality in Gaza is devastating beyond anything you can imagine”.

    Despite Roger Waters´ letter, Caetano did act in Tel Aviv. However, on his return he published a long letter stating: “I think will never ever return to Israel. When I returned to Brazil I received a video in which Nasser, a Palestinian with whom I had conversed in Susiya, was beaten with sticks by young Israeli settlers. It was a brutal image. The Israeli army soldiers attended the scene impassively.”

    Knowing the daily reality of occupation, personalities from around the world dedicated to art and culture, have publicly stated their refusal to perform in Israel. Some of the most- known names include Elvis Costello, Emma Thompson, Roger Waters, Eduardo Galeano, Santana, Pixies, Mike Leigh, Ken Loach, Snoop Dogg, Damon Albarn, Klaxons, Jean-Luc Godard, or Devendra Banhart.

    The Algerian singer Souad Massi canceled his concert at a festival in Tel Aviv: “I have a duty not to act in a country that kills children”.

    In August 2014, Brian Eno said in an open letter “Today I saw a picture of a weeping Palestinian man holding a plastic carrier bag of meat. It was his son. He’d been shredded (the hospital’s word) by an Israeli missile attack – apparently using their fab new weapon, fléchette bombs. You probably know what those are – hundreds of small steel darts packed around explosive which tear the flesh off humans. The boy was Mohammed Khalaf al-Nawasra. He was four years old”.

    Roger Waters stated “The occupation upsets this rock legend. The killing of children horrifies him. The airstrikes in Gaza make him lose sleep”. Concluding that the Israelis must pay for their crimes and that boycotts are a fair and effective instrument.

    Marinah declined participation in the previous edition of the Festival of Ashdod Méditérranée: “Family, I want to tell you that after much reflection and gathering a lot of information, I decided not to perform in Israel. I had planned a couple of concerts that I will not do, because of the humanitarian cause proposed by the BDS, for the respect to human rights, and because I want to sleep in peace with myself at night.”

    RESCOP

  • La RESCOP pide a Miguel Poveda y Luz Casal que no legitimen el Apartheid israelí

    La RESCOP pide a Miguel Poveda y Luz Casal que no legitimen el Apartheid israelí

    Estimados Miguel Poveda y Luz Casal.

    Os escribimos en nombre de la Red de Solidaridad contra la Ocupación de Palestina, organización integrada por más de 40 ONG, asociaciones y comités de solidaridad con el pueblo palestino, para pediros que no vayáis a cantar a Israel.

    Queremos transmitiros nuestro desconcierto y desilusión al conocer que vais a actuar en el Festival Méditérranée de Ashdod, ciudad y base militar muy cercana a Gaza, una pequeña franja de territorio en la que 2 millones de personas, incluidos miles de menores de edad traumatizados por las continuas agresiones de Israel, sobreviven en condiciones inhumanas y encerrados bajo el ilegal bloqueo israelíEn los últimos 10 años han sufrido 6 ataques militares, el último en julio del 2014, en el que más de 500 niñas y niños palestinos fueron asesinados por Israel durante 52 días de bombardeos sobre la Franja de Gaza, considerada el mayor campo de concentración del mundo.

    Nos cuesta entender que Miguel Poveda, cantor de sonetos y poemas para la libertad, alguien que es capaz de transmitir con sus canciones una sensibilidad especial y de emocionar profundamente, alguien que no soporta la injusticia y demuestra su empatía con el apoyo a múltiples causas, como la que pedía ayuda para los niños de Ecuador después del terremoto o para los refugiados, haya aceptado actuar en Israel.

    Tampoco entendemos como Luz Casal, cuando hace dos años le pedimos que no actuara en Israel y nos escuchó, ahora, dos años más tarde, haya cambiado su opinión y decidido actuar en Israel a pesar de que, lamentablemente, la situación de la población palestina es mucho peor y la complicidad de «la comunidad internacional» con Israel, a quien garantiza impunidad total, continúa siendo absoluta.

    Quizás se deba a que, como Roger Waters le decía a Caetano Veloso al pedirle que cancelara su concierto en Tel Aviv, tú también estés viendo la política israelí con lentes color de rosa. Tal vez tus fuentes de información apoyan a Israel y consideran terrorista a la población palestina. Quizás es posible que no sepáis que casi 5 millones de refugiados palestinos, desde hace 67 años, malviven en campos de refugiados porque Israel les niega el derecho al retorno a la tierra de la que les expulsó. O que Gaza también ha sido arrasada, no por un terremoto, sino por el ejército de Israel que, además, mantiene el bloqueo e impide la reconstrucción.

    Mientras muchos que apoyan el bloqueo y los bombardeos sobre Gaza podrán disfrutar con tu espectáculo en un festival mediterráneo en el que no participa, ni puede acudir, la población palestina, ni se escucha música palestina, en Gaza intentan sobrevivir entre escombros, aguas residuales y contaminación, sin techo, luz ni agua potable, sin los mínimos necesarios. Podéis comprobar fácilmente esta información visitando Gaza antes de vuestras actuaciones en Ashdod. Como le decía Roger Waters en su carta a Caetano, ¨vaya y vea por usted mismo, no tendrá que utilizar su imaginación. La realidad es devastadora más allá de cualquier cosa que puedas imaginar¨.

    A pesar de las cartas de Roger Waters, Caetano actuó en Tel Aviv, pero a su vuelta publicó una larga carta en la que manifestó: ¨Creo que nunca más volveré a Israel. Cuando regresé a Brasil recibí un vídeo el que Nasser, el palestino con el que había conversado en Susiya, era golpeado con palos por jóvenes israelíes habitantes de un asentamiento. Era una imagen brutal. Los soldados del ejército de Israel asistían impasibles a la escena¨.

    Al conocer la realidad diaria de la ocupación, personalidades de todo el mundo dedicadas al arte y la cultura, han manifestado públicamente su negativa a actuar en Israel. Entre las más conocidas figuran Elvis Costello, Emma Thompson, Roger Waters, Eduardo Galeano, Santana, Pixies, Mike Leigh, Ken Loach, Snoop Dogg, Damon Albarn, Klaxons, Jean-Luc Godard, o Devendra Banhart.

    La cantante argelina Souad Massi canceló su concierto en un festival en Tel Aviv: ¨yo tengo el deber de no actuar en un país que asesina niños¨.

    En agosto del 2014 Brian Eno decía en una carta abierta:¨hoy vi una fotografía de un palestino que lloraba, mientras sostenía un contenedor plástico y una bolsa de carne. Era su hijo. Fue triturado (según el hospital) por un ataque de misiles israelíes –aparentemente usando su fantástica nueva arma, las bombas flechette. Probablemente ustedes las conocen: cientos de pequeños dardos de acero montados alrededor de un explosivo que arranca la piel humana. El niño era Mohammed Khalaf al-Nawasra. Tenía cuatro años. De pronto me encontré pensando que uno de mis hijos podría ser el de esa bolsa y esa idea logró hacerme enojar más que muchas otras cosas¨.

    Roger Waters afirma que: ¨la ocupación me molesta. El asesinato de niños me horroriza. La opresión me desconcierta. Los ataques aéreos en la Franja de Gaza me hacen perder el sueño¨. Llegó a la conclusión de que los israelíes deben pagar por sus crímenes y que los boicots son un instrumento justo y eficaz.

    Marinah renunció a participar en la anterior edición del Festival Méditérranée de Ashdod: ¨Familia, quiero contaros que después de darle muchas vueltas e informarme en profundidad, he decidido no ir a Israel a cantar. Tenía un par de conciertos que no haré, sumándome a la causa humanitaria que propone BDS. Por los derechos humanos, por la paz y por dormir tranquila por la noche¨.

    En una carta abierta a Vicente Amigo, Marinah junto con Juan Pinilla y el Niño de Elche, también adheridos al boicot cultural, explicaban sus razones para negarse a actuar en Israel: ¨Nos negamos rotundamente a que un sistema que oprime brutalmente y con total impunidad a todo un pueblo, nos utilice para limpiarse la cara.Y más aún, detestamos que se utilicen el flamenco y las ricas raíces conjuntas de las que surge para normalizar una situación de discriminación racial de apartheid más grave y más profunda que la vivida por la población negra en Sudáfrica¨.

    Por todo ello, y apelando a esos valores en los que os reconocéis, os pedimos que no actuéis en Ashdod y apoyéis el boicot cultural a Israel.

    Estamos a vuestra disposición para ampliar la información y aclarar dudas. Adjuntamos una Guía en la que podréis encontrar el porqué del boicot a Israel e información más detallada sobre Palestina, así como los testimonios de algunas personalidades adheridas al BDS Cultural. También algunos enlaces que os pueden ayudar a entender esta campaña y las razones que la justifican como forma no-violenta de exigir a Israel que no siga ocupando un territorio que no le pertenece.

    https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/noticias/noticia/articulo/politica-de-gatillo-facil-contra-civiles-palestinos-en-cisjordania/

    http://www.palestinalibre.org/articulo.php?a=51714

    https://www.amnesty.org/es/countries/middle-east-and-north-africa/israel-and-occupied-palestinian-territories/report-israel-and-occupied-palestinian-territories/

    http://espanaisrael.blogspot.com.es/2015/05/matando-en-gaza-salvando-en-nepal-la.html

    https://www.youtube.com/watch?v=rG_KrxFoI4Q

    Atentamente

    RESCOP

  • Eurovisión canta al Apartheid

    Hace unos días, Eurovisión se convirtió en noticia cuando fue filtrado y difundido un reglamento interno sobre las enseñas que podrán llenar el auditorio donde se celebrará el evento. El panfleto, ya retirado por la organización tras ser denunciado por el Gobierno vasco, el Ministerio de Asuntos Exteriores y la Autoridad Nacional Palestina (ANP), mostraba una serie de banderas que no se podrán exhibir en la gala, entre las que aparecían símbolos tan dispares como la Ikurriña vasca, la bandera palestina o la del DAESH. Otras banderas figuran también en la lista negra: Kosovo, Nagorno-Karabaj, Crimea, República Popular de Donestsk, Chipre del Norte y Transnistria (la república independizada de Moldavia, en la frontera con Ucrania).

    Parece clara la intención de asociar estas banderas a la del DAESH, dejando entrever una tácita relación entre los territorios marcados por el documento y el terrorismo, pretendiendo crear rechazo y sensación de equivalencia de conflictos.

    La organización, además, declara que sólo se permiten las enseñas de los 42 países concursantes, las de los Estados que han participado recientemente, las de reconocidos como Miembros por Naciones Unidas y la arcoíris, símbolo de la lucha por los derechos de LGTBIQ+.

    El reglamento del evento concreta que las banderas tienen que ser de Estados Miembros de las Naciones Unidas, a sabiendas que Palestina fue reconocido Estado Observador en 2012, un matiz nada casual. El pertenecer a las Naciones Unidas pero no ser Estado Miembro sino Observador, es un lavado de cara del organismo, para que todo siga igual en la práctica.

    Eurovisión afirma su intención de no politizar el acto del próximo sábado, pero su documento muestra una marcada línea política, con prohibiciones que se decantan a favor de la derecha europeísta, con guiños al colectivo LGTBIQ+, un agradecimiento a Turquía por el reciente acuerdo, el apoyo a la actual Ucrania, un rechazo de todo nacionalismo o intento de independentismo en los Estados y una concesión a su mejor aliado en medio oriente, Israel, para evitar que se vislumbre un posible apoyo al dolor del pueblo palestino.

    Al prohibir las banderas de “territorios en disputa”, se adopta la definición de Palestina que utiliza Israel, a pesar de que la ONU, la comunidad internacional y las leyes internacionales no la acepten y los califiquen como territorios ocupados. Palestina no es un “territorio en disputa”, sino que ha sido robado y colonizado por una potencia ocupante que aplica la limpieza étnica y el régimen de apartheid contra la población palestina.

    La bandera israelí es hoy en día el símbolo de ese apartheid, mientras que la bandera palestina que rechaza Eurovisión, simboliza la resistencia de una población que desea vivir en paz en la tierra que les vio nacer, sin ser expulsada ni asesinada, sin que le roben la tierra y el agua, sin muros ni bloqueos.

    La participación de Israel en este festival confirma una vez más la complicidad de la comunidad internacional con un Estado que incumple la legislación internacional permanentemente. Al impedir que Palestina participe en el festival se están apoyando los objetivos de Israel, contribuyendo a invisibilizar Palestina y la ocupación, mientras confirman la pertenencia al selecto “club europeo” de “la única democracia de oriente medio”, un Estado que, desde su creación, viola los derechos humanos, perpetra crímenes de guerra, bloquea ilegalmente a Gaza, comete ejecuciones extrajudiciales…

    Por todo esto, rechazamos la prohibición de la bandera palestina en cualquier lugar, denunciamos la presencia de Israel en el festival de Eurovisión y solicitamos la suspensión de su actuación. Además, seguiremos pidiendo el boicot a cualquier acto asociado con la ocupación, colonización y apartheid ejercido por el Estado de Israel sobre el pueblo palestino.

    RESCOP Cultural

  • Comunicado en apoyo a las personas procesadas de la campaña BDS en Gijón

    Comunicado en apoyo a las personas procesadas de la campaña BDS en Gijón

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    El 24 de Julio de 2014, mientras el ejército israelí (sionista) desarrollaba la mayor matanza de la historia de la ocupación sobre los cerca de 2 millones de habitantes encerrados en los muros de Gaza, unos cientos de personas acudimos a las puertas del teatro Jovellanos de Gijón donde actuaba un grupo de percusión israelí.

    El gobierno sionista desarrolla una campaña de enmascaramiento de su comportamiento racista y genocida a través de eventos culturales y deportivos.

    Cada vez son más las personas a las que el terror aplicado sobre la población palestina desde 1948, fecha de la creación de ese infausto estado, con la expulsión de millones de palestinos, el robo de sus tierras, la destrucción de sus casas y sus medios de vida, no deja indiferentes.

    Durante el desarrollo del boicot en las puertas del Jovellanos, la policía, sin previo aviso, realizó una carga desproporcionada, produciendo una brecha en la cabeza de un exconcejal del ayuntamiento de Gijón.

    Ante la denuncia de este por la agresión policial, y como viene siendo habitual, la policía responde con otra denuncia en donde los policías agresores pasan a ser los agredidos. Un total de 9 personas fueron acusadas FALSAMENTE de ATENTADO a la autoridad.

    Ante el descaro del montaje policial pedimos la anulación de este juicio. Y denunciamos la impunidad de los cuerpos policiales ante este sistemático ejercicio de denuncias falsas, que en este caso acarrean un total de 15 años de cárcel para estas 9 personas.

    Denunciamos también la colaboración de instituciones, como el Ayuntamiento de Gijón, con actividades promovidas desde la embajada israelí.

    Y por último aclaramos que ni somos antisemitas, ni antijudíos, pero si antisionistas, cuya ideología está dejando pequeños los horrores del nazismo.

    Consecuencias del Bombardeo (Gaza: 4.975 hab./Km2 Asturias: 100 hab/Km2):

  • Protesta en la Sala Caracol ante la actuación de Idan Raichel

    Protesta en la Sala Caracol ante la actuación de Idan Raichel

    En el año 2005 la sociedad civil palestina lanzó una llamada a las personas de conciencia de todo el mundo para se solidarizaran con su lucha por la paz y la justicia social.

    Nos llamaron a todas a plantarle cara a las políticas de discriminación y apartheid promovidas por el gobierno de Israel y a promover la imposición de amplios boicots contra Israel, de manera similar a los aplicados a Sudáfrica en la era del apartheid.

    La campaña de boicot cultural en Sudáfrica ha sido una gran fuente de inspiración para el movimiento de Boicot, Desinversiones y Sanciones a Israel. A diferencia de la campaña sudafricana, el BDS no boicotea a individuos por el mero hecho de ser israelíes. El foco de nuestras campañas son las instituciones culturales o los vínculos de los artistas con las mismas. En esta ocasión, es la embajada israelí la que colabora en el concierto, sólo hay que fijarse en el cartel. Las instituciones culturales y académicas en Israel tienen un papel central en el sistema de opresión israelí y son cómplices de sus crímenes.

    Pancarta Caracol
    Protesta frente a la Sala Caracol ante la actuación de Idan Raichel. / BDS Madrid

    No boicoteamos la cultura, no boicoteamos la música ni arte. Boicoteamos el uso cínico de la misma. Boicoteamos el uso de la cultura y el arte como herramientas de lavado de cara. Boicoteamos la complicidad de los artistas que apoyan con su imagen y sus palabras a las instituciones que promueven la discriminación, la injusticia y la vulneración sistemática de derechos del pueblo palestino.

    Por eso estamos aquí esta noche. Idan Raichel, es una de las caras más conocidas de la Marca Israel. La Marca Israel es un proyecto creado por el gobierno israelí en el año 2006 para dulcificar la imagen de Israel en el exterior y desligarla de la violencia.

    De cara al exterior Israel pretende parecer un país normal y democrático, y promociona y apoya conciertos como el que vais a ver aquí esta noche, organizado con el apoyo y colaboración de la Embajada de Israel en España. Mientras escucháis a Idan Raichel, gracias a que la Embajada de Israel ha pagado su viaje y cubre los gastos de su estancia aquí, Israel sigue construyendo un muro que rodea Palestina, impidiendo la libertad de movimiento y segregando a la población palestina que allí reside. Mientras Idan Raichel canta, Israel sigue construyendo asentamientos ilegales en tierras expropiadas a la población palestina. Según la Oficina de Coordinación para Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas, este mes de febrero ha sido el mes con más demoliciones de casas y estructuras en Cisjordania desde el 2009. Israel ha demolido, confiscado o desmantelado 235 casas, desplazando a 331 personas palestinas, 140 niños y niñas, sólo en este mes de febrero. Todo esto sin olvidar el bloqueo ilegal e inhumano al que la Franja de Gaza lleva sometida desde hace ya 9 años. Todo esto mientras Idan Raichel canta en la Sala Caracol.

    Idan Raichel ha expresado en varias entrevistas su apoyo a estas políticas, diciendo que está contento con el Israel que ve y afirmando que su papel como artistas es el de «alistarse en la propaganda israelí».

    Por esto estamos aquí esta noche, porque amamos la cultura y el arte, porque estamos en contra del racismo y de apartheid y porque creemos que mirar para otro lado no sirve para cambiar las cosas.

    Nuestro silencio, vuestro silencio, es complicidad.
    No bailes apartheid.
    No escuches apartheid.
    Boicot a Israel
    Viva Palestina libre.

    BDS Madrid

     

    Crónica de la acción en Twitter

    También en Kaos en la red se hacían eco de la acción: BDS Madrid denuncia: “Antidisturbios armados con metralletas para impedir acción teatral en protesta por concierto de Idan Raichel”.

  • Idan Raichel en la Sala Caracol es normalización

    Idan Raichel en la Sala Caracol es normalización

    Nos dirigimos a la Sala Caracol de Madrid para que cancele el concierto que dará Idan Raichel con la colaboración de la Embajada de Israel en España. Idan Raichel se ha definido a sí mismo como embajador cultural de Israel, colaborando así con la propaganda normalizadora sionista.

    Firma la petición #YoNoBailoApartheid pidiendo a la Sala Caracol que cancele el concierto de Idan Raichel

    La normalidad de Israel, Santigo Alba Rico

    Protesta en Nueva York contra el concierto de Idan Raichel / Adalah NY
    Protesta en Nueva York contra el concierto de Idan Raichel / Adalah NY

     

    El próximo 3 de marzo la Sala Caracol acoge en Madrid la presentación, con la colaboración de la Embajada de Israel en España, del último disco en solitario del artista israelí Idan Raichel At the end of the beginning.

    Idan Raichel es un artista de gran proyección internacional. Es una de las caras más conocidas del proyecto Marca Israel, lanzando en el año 2006 por el gobierno israelí. Según el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel, “el envío de los artistas y músicos al extranjero muestra la cara más bonita de Israel, para que no nos presentemos únicamente en el contexto de la guerra». En octubre de 2013, en una entrevista realizada junto con el Cónsul General de Israel en el Pacífico Noroeste, Andy David hizo hincapié en el valor de Raichel para el gobierno israelí: «Creo que Idan es tal vez el mejor embajador que Israel tiene a través de su música y su inclusión». En una entrevista en el Jerusalem Post en junio 2014 Raichel afirmó, en relación a su anterior trabajo Project Idan Raichel, que «en la creación de este proyecto musical sentimos que somos embajadores culturales de Israel«. Y añadió: «Cuando miro hacia atrás en los últimos años, estoy contento con el Israel que veo».

    La pregunta que nos hacemos, como personas de conciencia y como ciudadanía comprometida con la igualdad y la justicia social es: ¿a qué Israel se refiere Raichel? ¿Al que práctica e incrementa la ocupación de Palestina con la implementación de nuevas colonias o desahucios de sus pobladores palestinos?

    Durante esos últimos años de los que habla Raichel, el Estado de Israel ha bloqueado de manera ilegal la Franja de Gaza, convirtiendo a la zona más poblada del planeta en la mayor cárcel al aire libre del mundo. Ha sometido a su población a un bloqueo por tierra, mar y aire y además, la ha masacrado en sucesivos ataques militares en 2008-2009, 2012 y 2014, matando a miles de personas y provocando cientos de miles de desplazamientos internos. Durante la llamada Operación Margen Protector en 2014, Israel asesinó a 2200 personas en 50 días, 547 de ellas eran niños y niñas, un 68% menores de 12 años.

    La violencia del Gobierno de Israel no acaba con el bloqueo, ni con los bombardeos sobre Gaza. Tampoco con la continua y sistemática represión sobre los derechos de asamblea pacífica o libertad de expresión. En 2002 Israel aprueba la construcción de un muro que no ha parado de crecer hasta el día de hoy, más de 700 km que representan la verdadera marca del Gobierno de Israel: la marca del apartheid.

    Israel no duda en acallar y reprimir con todos los medios a su alcance a todas aquellas voces críticas con sus políticas. Así lo demuestran los datos de los últimos meses. La mal llamada espiral de violencia desatada en las calles de Palestina desde octubre del año pasado, es el resultado de unas políticas que asfixian y reprimen, el estallido de una población frustrada que no puede más. Los espacios de participación de la sociedad civil palestina en las políticas de Israel son prácticamente inexistentes, a pesar de que les afectan plenamente. Cuando expresan su desacuerdo con las políticas de apartheid en el único espacio en el que pueden hacerlo, la calle, se enfrentan a fuertes medidas represivas, tanto físicas como legislativas. Sólo entre octubre y diciembre del 2015 han sido asesinadas 135 personas. Ahora el gobierno también pretende retirarle la ciudadanía a aquellas personas palestinas de Jerusalén que se muestren críticas con el gobierno de Israel, acusándoles de traicionar los valores del Estado y de ser una amenaza para el mismo.

    La música de Raichel tiene muchas influencias africanas. En 2012 Idan Raichel viajó por el continente africano. La gira fue planificada en estrecha colaboración con el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí y las embajadas israelíes en África para retratar a Israel como una sociedad acogedora y multicultural. Avi Granot, jefe de la División de África del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, dijo: «El objetivo del envío de Raichel a África fue presentar la cultura israelí en su mejor momento». Este esfuerzo es particularmente hipócrita a la luz del tratamiento de los africanos en Israel en busca de asilo político, personas a las que funcionarios israelíes se refieren rutinariamente como «infiltrados». El primer ministro, Benjamin Netanyahu, llamó a los solicitantes de asilo africanos, «una amenaza para el tejido social de la sociedad, nuestra seguridad nacional, nuestra identidad nacional.. [y] nuestra existencia como Estado judío y democrático».

    Con este panorama, ¿cómo puede alguien sentirse orgulloso de su ejército y del gobierno de su país? Como personas que se oponen al apartheid, la discriminación y la injusticia, no conseguimos entender cómo es posible que Raichel se sienta contento viendo la evolución del Estado de Israel en los últimos años. No entendemos que ninguna persona de conciencia lo haga.

    Ante la ineficacia de la comunidad internacional para dar una respuesta que garantice el respeto a los derechos del pueblo palestino y la falta de exigencias por parte de los estados, instituciones y organismos internacionales a Israel para que rinda cuentas de los crímenes cometidos, en el año 2005 representantes de la sociedad civil palestina demandaron a las organizaciones de la sociedad civil internacional y a las personas conscientes de todo el mundo que impusieran amplios boicots e implementasen desinversiones contra Israel, de manera similar a aquellas aplicadas a Sudáfrica en la era del apartheid.

    El boicot cultural no pretende atacar a individuos, sino los lazos de estos con las instituciones israelíes que promueven las políticas de ocupación, discriminación y apartheid contra el pueblo palestino. Las instituciones culturales son un elemento clave del andamiaje del régimen de ocupación y apartheid contra el pueblo palestino por parte de Israel. Aquellas instituciones culturales israelíes (incluyendo compañías de arte, grupos musicales, organizaciones de cine, asociaciones de escritores y festivales entre otras), que unen su suerte con el régimen sionista hegemónico en Israel, están implicadas en el apoyo, justificación y encubrimiento de la ocupación de Israel y son, por extensión, cómplices de la negación sistemática de los derechos del pueblo palestino. Este uso cínico del arte y la música sólo sirve para ocultar la ocupación militar israelí de Cisjordania, la Franja de Gaza y Jerusalén Este y su régimen de apartheid.

    Es precisamente esa conexión entre el artista y las instituciones que representa, la que nos empuja a lanzar esta llamada y pedirle que cancele su concierto. Por si faltaban más pruebas, en la propia web del concierto en la Sala Caracol figura la Embajada de Israel en España entre los colaboradores.

    Raichel, que ha justificado el uso de la tortura y apoyado públicamente a personas acusadas de este crimen contra la humanidad, contribuye al mantenimiento del statu quo prestando su imagen para dulcificar la cara de Israel en el exterior. Lejos de ser apolítico o mantenerse al margen de cuestiones difíciles, este concierto es en realidad una fuerte declaración política a favor de la opresión y el apartheid. A pesar de que se presenta como defensor de la paz y de la tolerancia, Raichel tiene fuertes vínculos con el ejército israelí. Ha avalado a la organización estadounidense Gracias Soldados Israelíes, que tiene como objetivo la promoción y el apoyo al ejército israelí. En unas declaraciones ha expresado su apoyo a los soldados israelíes afirmando que «es un cumplimiento del ideal judío».

    La colaboración con las instituciones israelíes le hacen cómplice de sus crímenes. Es por este apoyo explícito a estas instituciones y la colaboración de la Embajada de Israel en España, como consta en el cartel anunciador, lo que nos lleva al grupo de Boicot, Desinversiones y Sanciones a Israel pedirle a todas las personas de conciencia que os suméis a la campaña y no participéis del apartheid.

    Esperamos sinceramente que os posicionéis del lado de la justicia y de la solidaridad, que no colaboréis con el régimen sionista y de apartheid promovido por el Gobierno de Israel y que actuéis en consecuencia boicoteando el concierto programado para el próximo día 3 de marzo. No más silencio, no más complicidad.

    El próximo 3 de marzo no le cantes al aparheid.

     

    Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina (RESCOP), formada por:
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    1. Asociación Al-Quds de Solidaridad con los Pueblos del Mundo Árabe (Málaga)
    2. Asociación Andaluza por la Solidaridad y la Paz – ASPA
    3. Asociación de Amistad Palestina-Granada «Turab»
    4. Asociación Hispano Palestina Jerusalén (Madrid)
    5. Asociación Pro-Derechos Humanos de Andalucía
    6. Asociación Unadikum
    7. BDS Catalunya
    8. BDS Madrid
    9. BDS País Valencià
    10. Castelló per Palestina
    11. Comité de Solidaridad con la Causa Árabe (Madrid, Asturias)
    12. Comité de Solidaridad con los Pueblos – Interpueblos (Cantabria)
    13. Comunidad Palestina en Canarias
    14. Comunitat Palestina de Catalunya
    15. Comunitat Palestina de València
    16. Coordinadora de apoyo a Palestina (La Rioja)
    17. Ecologistas en Acción (Confederal)
    18. Fundación IEPALA
    19. Fundación Mundubat
    20. Asociación Palestina Biladi
    21. Anticapitalistas
    22. Komite Internazionalistak (Euskal Herria)
    23. MEWANDO (Euskadi)

    [/one_half][one_half_last]

    1. Asociación ProPalestina del Campo de Gibraltar
    2. Mujeres en Zona de Conflicto – M.Z.C.
    3. Mujeres por la Paz – Acción Solidaria con Palestina (Canarias)
    4. Paz Ahora
    5. Paz con Dignidad
    6. Plataforma de Solidaridad con Palestina (Sevilla)
    7. Plataforma Palestina Ibiza
    8. Plataforma Solidaria con Palestina de Valladolid
    9. Movimiento de Jóvenes Palestinos
    10. Red Judía Antisionista Internacional -IJAN
    11. Sodepau
    12. Sodepaz
    13. Sodepaz Balamil
    14. Taula per Palestina (Illes Balears)
    15. UJCE (Unión de Juventudes Comunistas de España)
    16. Grupo de Cooperación Sevilla Palestina
    17. CERAI (Centro de Estudios Rurales y de Agricultura Internacional)
    18. BDS Alacant
    19. Palestina Toma la Calle
    20. Coalició Prou Complicitat amb Israel
    21. Izquierda Anticapitalista Revolucionaria (IZAR)
    22. Pallasos en Rebeldía
    23. Asociación Pau Ara y Sempre

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  • Carta abierta a Fernando Hierro: ¡no fiches por el apartheid israelí!

    Carta abierta a Fernando Hierro: ¡no fiches por el apartheid israelí!

    Israel pretende impulsar el papel de su selección de fútbol como buque insignia de su propaganda normalizadora, y así tapar con él los crímenes que comete contra el pueblo palestino. Para ello, el Ministerio de Cultura y Deporte y la Asociación de Fútbol de Israel planean fichar a Fernando Hierro para liderar «una revolución en el fútbol israelí».
    Fenando Hierro
    El gobierno israelí quiere hacer del fútbol un buque insignia de su propaganda normalizadora, y para ello planea fichar a Fernando Hierro.

    Carta abierta a Fernando Hierro

    Fernando Hierro,

    Te escribimos desde la Red Solidaria Contra la Ocupación Palestina (RESCOP), red formada por más de 40 organizaciones que luchamos por la justicia y el respeto a los derechos humanos del pueblo palestino, tras conocer la noticia de las negociaciones con el Ministerio de Cultura y Deporte israelí y la Asociación de Fútbol de Israel, con la intención de que lideres una “revolución en el fútbol” que lleve a la selección nacional de Israel a competiciones internacionales.

    Queremos transmitirte que este contrato con Israel, lejos de promover el deporte y sus valores, lo que pretende es hacer del fútbol el buque insignia de la propaganda normalizadora israelí. Así los focos de los grandes estadios internacionales desviarán la atención de las sistemáticas violaciones de los derechos humanos que sufre el pueblo palestino y que hacen imposible su día a día en todos los aspectos de la vida.

    Dichas violaciones afectan en gran medida al deporte. Los y las deportistas palestinas de todos los niveles ven restringida de forma rutinaria y sistemática todas sus libertades fundamentales. Solo en los últimos meses, el ejército israelí gaseó con bombas de humo el estadio de al-Khader, cerca de Belén, mientras los jugadores estaban entrenando. Durante una redada nocturna, el ejército israelí arrestó a todos los jugadores del equipo de Nabi Saleh, cerca de Ramala, siendo todos ellos menores de edad.

    Jawhar Nasser Jawhar y Adam Abd al-Raouf Halabiya tenían 19 y 17 años en enero de 2014. Cuando volvían a sus casas tras un entrenamiento, al acercarse a un checkpoint, soldados israelíes soltaron a los perros de ataque y dispararon diez balazos en el pie a Jawhar y uno en cada pie a Adam. En el hospital recibieron la noticia de que ya no podrían dedicarse al fútbol. Israel también arruinó la carrera futbolística del jugador de la selección nacional palestina Mahmoud Sarsak, que estuvo detenido durante tres años sin cargos ni juicio tras ser detenido cuando se dirigía a su nuevo equipo Balata Youth, en Cisjordania. Tras casi perder la vida en su huelga de hambre de 101 días, y una gran protesta internacional con el apoyo de importantes figuras como Éric Cantona, Frédéric Kanouté, Abou Diaby y Lilian Thuram, consiguió que las autoridades israelíes le liberaran.

    En la última masacre a Gaza, en verano del 2014, Israel asesinó a Ahmad Muhammad al-Qatar y Uday Caber, dos jugadores de fútbol de 19 años en el principio de sus carreras; y Ahed Zaqout, de 49 años, leyenda del fútbol palestino conocido como “la voz del fútbol” por sus comentarios en directo. Según la FIFA, “el 70% de las infraestructuras deportivas de Gaza quedaron destruidas” durante estos ataques.

    Durante el mes de octubre de 2015, en plena ola de represión hacia la resistencia popular palestina, Israel también hizo público que suspendería los partidos con equipos de mayoría palestina israelí. Esta población supone un 20 % de la población de Israel (las pocas personas que resistieron a la limpieza étnica que se lleva realizando desde la Nakba en 1948), y vive sometida a un régimen de apartheid con más de 50 leyes que la discriminan.

    Fernando, si aceptas trabajar para Israel, lo harás bajo el mando de la ministra de cultura y deportes israelí, Miri Regev, del ala más conservadora del partido de Benjamin Netanyahu. Regev, que sirvió durante 25 años en el ejército israelí hasta que dio el salto a la política, no esconde sus deseos de seguir colonizando y robando tierras palestinas. Ella misma lideró a finales de 2013 un proyecto de ley para que recogía la anexión de tierras en el Valle del Jordán (Cisjordania ocupada).

    Tampoco trata de ocultar su racismo. En mayo de 2012 declaró que los y las solicitantes de asilo africanas eran “un cáncer en nuestro cuerpo”. Lo hizo mientras participaba en una manifestación en Tel Aviv antiinmigración que acabó en un violento pogromo contra personas africanas, destruyendo también sus negocios y propiedades. Las únicas disculpas que ofreció se dirigieron hacia las personas enfermas de cáncer por compararlas con africanas.

    La ministra de deporte prometió que actuaría para expulsar de la liga israelí al equipo árabe-israelí Bnei Sakhnin tras un partido en el que se vieron banderas palestinas entre la afición. Sin embargo, no dirigió ninguna palabra hacia La Familia, la afición del Beitar Jerusalem, que en ese mismo partido de nuevo hizo gala de ser una de las más racistas de Israel, quemando libros del Corán durante el partido. De hecho, Regev no se avergüenza de haberse sentado en la grada de este grupo ni oculta la simpatía que siente hacia ellos: “La Familia puede ayudar [a ganar las elecciones]. Estoy orgullosa de ellos y les quiero”.

    La misma censura férrea que Regev aplica en el ámbito deportivo, también lo hace en el cultural. Hace pocos días hizo público su propuesta de ley sobre “lealtad cultural”, con la que podrá eliminar la financiación de cualquier organización o actividad cultural que tenga alguna crítica hacia Israel. Ya ha congelado la financiación del teatro Al-Midan en Haifa, único teatro profesional enteramente palestino de Israel, y amenazó con lo mismo al teatro Elmina de Jaffa al negarse a actuar en una colonia.

    Además, si aceptas el contrato que te ofrecen, también trabajarás codo con codo con la Asociación de Fútbol de Israel (IFA, por sus siglas en inglés). La IFA estuvo a punto de ser expulsada de la FIFA en el Congreso de Suiza de 2015 por no respetar las propias normas de la federación, petición respaldada por más de 20 000 personas en todo el mundo tras la campaña Tarjeta Roja al Racismo Israelí. La Federación Palestina decidió retirar la votación por las fuertes presiones que recibieron, y propuso en cambio la creación de un comité que se comprometiera a luchar contra el racismo que Israel ejerce sobre los y las deportistas palestinas y garantizar la libertad de movimiento de las mismas. A pesar de lo básico de las peticiones, poco se ha avanzado en los tres encuentros que ya se han mantenido.

    Este comité de la FIFA tampoco ha avanzado en la otra tarea que se le encomendó: revisar los cinco equipos de colonias que participan en la IFA. Según determinó el Consejo de los Derechos Humanos de la ONU, estas colonias son ilegales y constituyen un crimen de guerra, por lo que la IFA al integrar y fomentar estos cinco equipos podría ser responsable de instigar o ayudar a la comisión de este crimen de guerra.

    Si fichas por Israel, la afición que te encontrarás en las gradas será una de las más racistas del mundo. Conocidos son los capítulos protagonizados por La Familia, del Beitar Jerusalem, profundamente violentos y abiertamente racistas. El equipo presume de nunca haber contratado a ningún árabe en sus filas (de hecho protestas masivas acabaron con los dos únicos jugadores musulmanes de origen checheno que el club había fichado). O la afición del Maccabi de Tel Aviv, que desplegó una pancarta en la que se podía leer “Refugees not welcome” (“Los refugiados no son bienvenidos”).

    También debes tener presente que los estadios en los que entrenarás a la selección nacional tampoco son ajenos a la Nakba o catástrofe de 1948, sobre la que se fundó el Estado de Israel. El estadio Teddy en Jerusalén fue construido al lado del municipio palestino destruido de al Maliha, cuyos habitantes sufrieron una limpieza étnica total en 1948. El estadio Sammy Ofer está a las afueras de Haifa, ciudad en la que la limpieza étnica llevada a cabo expulsó a más de 54 000 de las 60 000 personas palestinas que allí habían vivido siempre. Hasta hoy se les deniega su irrenunciable derecho al retorno, amparado por la ONU desde el 11 de diciembre de 1948 en la famosa resolución 194.

    Fernando, el boicot deportivo fue una pieza clave en el movimiento ciudadano que consiguió acabar con el apartheid en Sudáfrica. Del mismo modo, en 2005 la sociedad civil palestina nos hizo un llamamiento al BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones), hasta que Israel cumpla con la legislación internacional y respete los derechos humanos del pueblo palestino.

    Según la Convención Internacional contra el Apartheid en el deporte de 1985: “los contactos deportivos con cualquier país que practique el apartheid condona y refuerza el apartheid”. Es por ello que te pedimos que no aceptes el puesto que te ofrece Israel para lavar su imagen a través del fútbol. No caben relaciones normales con un Estado racista que somete a un régimen de colonización, apartheid, ocupación y limpieza étnica al pueblo palestino. También a sus deportistas.

    No abandones valores fundamentales como la deportividad y el antirracismo:
    ¡No fiches por el apartheid, no fiches por Israel!

    Atentamente,
    Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina (RESCOP), que está formada por:
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    1. Asociación Al-Quds de Solidaridad con los Pueblos del Mundo Árabe (Málaga)
    2. Asociación Andaluza por la Solidaridad y la Paz – ASPA
    3. Asociación de Amistad Palestina-Granada «Turab»
    4. Asociación Hispano Palestina Jerusalén (Madrid)
    5. Asociación Pro-Derechos Humanos de Andalucía
    6. Asociación Unadikum
    7. BDS Catalunya
    8. BDS Madrid
    9. BDS País Valencià
    10. Castelló per Palestina
    11. Comité de Solidaridad con la Causa Árabe (Madrid, Asturias)
    12. Comité de Solidaridad con los Pueblos – Interpueblos (Cantabria)
    13. Comunidad Palestina en Canarias
    14. Comunitat Palestina de Catalunya
    15. Comunitat Palestina de València
    16. Coordinadora de apoyo a Palestina (La Rioja)
    17. Ecologistas en Acción (Confederal)
    18. Fundación IEPALA
    19. Fundación Mundubat
    20. Asociación Palestina Biladi
    21. Anticapitalistas
    22. Komite Internazionalistak (Euskal Herria)
    23. MEWANDO (Euskadi)

    [/one_half][one_half_last]

    1. Asociación ProPalestina del Campo de Gibraltar
    2. Mujeres en Zona de Conflicto – M.Z.C.
    3. Mujeres por la Paz – Acción Solidaria con Palestina (Canarias)
    4. Paz Ahora
    5. Paz con Dignidad
    6. Plataforma de Solidaridad con Palestina (Sevilla)
    7. Plataforma Palestina Ibiza
    8. Plataforma Solidaria con Palestina de Valladolid
    9. Movimiento de Jóvenes Palestinos
    10. Red Judía Antisionista Internacional -IJAN
    11. Sodepau
    12. Sodepaz
    13. Sodepaz Balamil
    14. Taula per Palestina (Illes Balears)
    15. UJCE (Unión de Juventudes Comunistas de España)
    16. Grupo de Cooperación Sevilla Palestina
    17. CERAI (Centro de Estudios Rurales y de Agricultura Internacional)
    18. BDS Alacant
    19. Palestina Toma la Calle
    20. Coalició Prou Complicitat amb Israel
    21. Izquierda Anticapitalista Revolucionaria (IZAR)
    22. Pallasos en Rebeldía
    23. Asociación Pau Ara y Sempre

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